Sesiones con gongs, cuencos tibetanos, cuencos de cuarzo  y otros instrumentos sanadores.

Un Baño de Sonido, además de restablecer el equilibrio energético natural de nuestro cuerpo, tiene también como objetivo el crecimiento personal y espiritual. 
Una experiencia de meditación profunda y dinámica diseñada para calmar, inspirar y despertar, para reconocer este espacio en nuestro interior donde reside la paz y el amor.
Un despertar espiritual que impacta en el cuerpo físico.